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jueves, 16 de diciembre de 2010

Andrade y la pérdida del sentido de lo Colectivo

En el Congreso, la noche de este miércoles 15 de diciembre, todo parecía viento en popa para la oposición.

En el Senado, luego de un ácido debate en donde el Ministro del Interior desplegó sus atributos, se aprobaba, con lo mínimo, el Proyecto de reajuste a los funcionarios públicos presentado por el Gobierno. Conforme a la estrategia no oficialista diseñada correspondía que éste pasara a la Sala de la Cámara para ser rechazado y provocar la Comisión Mixta. Esta instancia sería la última etapa de la negociación, en donde no sólo se podría alcanzar acuerdo sobre un guarismo, sino que, además, se “amarrarían” cuestiones pendientes y no poco importantes, como eventuales descuentos por los días no trabajados y un protocolo sobre los masivos despidos de funcionarios hechos recientemente.

A esta fórmula de trabajo concurrían independientes, comunistas y concertacionistas, los que juntos representaban un atisbo de nueva mayoría en el Congreso. Después del debate presupuestario este evento de trabajo mancomunado de la “oposición” se convertiría en el hecho político más auspicioso del año.

Sin embargo las cosas no se dieron así. En la votación decisiva, ya en la madrugada del jueves 16, el Presidente del Partido Socialista, Diputado Osvaldo Andrade, a la sazón coordinador y vocero de la Concertación, se retiraba de la sala, sin votar, provocando un inesperado y estrecho triunfo oficialista.

Nadie entendía nada. Sólo momentos antes se había escuchado la intervención de este parlamentario, quien hacía uso de la palabra al último, como corresponde a la investidura de su eventual autoridad del bloque concertacionista; intervención concisa y coherente con las anteriores, en donde recriminaba al Gobierno por haber privilegiado los bonos por sobre los reajustes, lo que incluso escapaba a toda lógica financiera, en fin.

Resultado, aprobado el reajuste (adiós a la Comisión Mixta) y perplejidad. Nadie entendía nada.

Las explicaciones de esta mañana del Diputado Andrade me han dejado de una pieza. Ha dicho que su actuación es coherente a lo que los gremios le habían solicitado y que, además, él era muy escéptico a los resultados que se podrían alcanzar en la Comisión Mixta. Que había actuado conforme a una solicitud de los gremios y la CUT.

Anoche, tras los hechos, las redes sociales estallaron. Incredulidad, recriminaciones, amenazas, desasosiego, mucho desasosiego. Esta mañana amigos, que aún creen que uno cuenta con mejor información que ellos, me despertaban a telefonazos inquiriendo detalles que no tenía y pidiendo explicaciones a hechos que aún no comprendía. En fin.

Las “explicaciones” de Andrade son lapidarias. Ha dicho, en otras palabras, que ha actuado en conciencia, tras muchas conversaciones. De hecho El Mercurio nos había advertido de ello en su edición del martes 14 cuando daba cuenta de la cena del Domingo 12 entre él, el Senador Escalona y los Ministros Larroulet y Larraín. Todo parece indicar que está conforme con su actuar y su conciencia está muy tranquila. Pero ese no es el tema de fondo.

Cuando la política importa en el plano personal por sobre lo colectivo estamos retrocediendo. La política, justamente, vive más allá del ámbito personal y tiene que ver con la convivencia con otros.

Siento que las “explicaciones” del Diputado Andrade apuntan en el sentido equivocado de la experiencia histórica que hemos tenido como Concertación. Precisamente es el desprendimiento de las legítimas aspiraciones personales, en función de la búsqueda de los sueños colectivos, lo que ha caracterizado nuestro modus vivendi al interior del conglomerado. Cuando las visiones y análisis personales se imponen sin diálogo y concertación con otros estamos hablando de una forma de hacer política que no tiene nada que ver con los últimos 25 o 30 años.

Porque Andrade ha actuado con el desconocimiento de su bancada, de las autoridades de su partido, a espaldas de sus pares Presidentes de Partidos de la Concertación; su alusión a la CUT no hace sino ahondar más la herida porque la reduce a una rencilla interna de los liderazgos sindicales del mundo socialista; el Presidente del Partido Socialista se ha equivocado porque sus actos giran en el sentido contrario de las agujas del reloj, hacia visiones que creíamos erradicadas.

Quizás ya bastaba con haber sufrido la experiencia del fenómeno de MEO para haber aprendido de esto, de que las aventuras personales no pueden hacerse en nombre de sueños colectivos, pero no fue así. Todo parece indicar que el principal problema de la Concertación no pasa ni por los liderazgos, ni por la renovación de sus cuadros sino por la pérdida del sentido de lo colectivo.

La actitud del Presidente del PS quizás no sea sino una expresión más de este mal, quizás llame la atención porque su perfil no encajaba con los personalismos. Sin duda que esperaba esto de otros, de aquellos que “tiran el mantel” casi por deporte. En fin.

¿He aquí nuestro principal problema queremos ser la suma de muchos o queremos que esos muchos se sumen a nuestros “preclaros designios”? De no resolver esto difícil es que podamos salir del embrollo donde estamos metidos.

jueves, 18 de noviembre de 2010

El relajo de la Derecha



Todo parece indicar que el alto nivel de aprobación obtenido por el Presidente Piñera, en la última encuesta Adimark, trajo más que alivio a las filas de la Alianza,. Si, más que alivio, al punto tal que por estos días vemos un verdadero relajo; en el entorno del Presidente ello pareciera despertar cierto malestar.

Así es, los buenos guarismos de aprobación, que descansan básicamente en el rescate minero se han ido diluyendo no tanto por una efectiva acción de la oposición como por los desaciertos del bloque de Gobierno.

Un primer impasse, que ya hemos comentado acá, fueron los silencios y las intervenciones que el propio ejecutivo realizó con ocasión de la elección de la ANFP. En estos días el bloque de Gobierno, en la Cámara, ordenado no con poco esfuerzo por el Subsecretario General de la Presidencia, votó en contra de la creación de una Comisión Investigadora en esa instancia. Ciertamente que ello contrasta con las aireadas amenazas hechas por el propio Presidente de la República y su vocera, en contra de todos aquellos que osaran pensar en una intervención gubernamental en este ámbito. Bueno cerrado estará el capítulo en la Cámara pero la clausura total en este ámbito no se avizora.

Las redes sociales dan cuenta que en las filas del oficialismo hubo un verdadero júbilo por los porcentajes arrojados en la mencionada encuesta; bueno y fue tanta la exultación, que se relajaron.

Por ejemplo, los Diputados UDI se fueron a dormir al momento que correspondía votar la partida de la Segegob; cuando los Ministros se percataron de la evetual “pasada de cuenta” de los Diputados oficialistas, por sus dichos en el affaire Mayne-Nicholls – Bielsa, tomaron celulares para sacarlos de la cama, inútil e ingenuo intento, estos no llegaron y pasó lo que pasó.

Otra situación se produce con las disquisiciones ideológicas del Ministro Hinzpeter que pontificó, literalmente, en el mismo Consejo de la UDI, sobre la teoría de una nueva Derecha; provocando el crispamiento de sus socios de Alianza que replicaron con otra definición: la Nueva Mayoría Social. Todos estos intentos de hacer filosofía política dan cuenta de las nuevas prioridades del bloque gobernante . Además queda claro que, para el Ministro del Interior vale más armar su plataforma ideológica sobre la cual levantar una candidatura presidencial personal, que las odiosas responsabilidades programáticas y gubernamentales. Es como si ya hubieran hecho todo lo que se proponían y ahora es la hora de repartirse el pastel.

Desde China, por otro lado, nos llegaron varias novedades que dan cuenta de este estado de relajo brutal.

Primero los roces entre el Ministro L. Golborne y el Senador Espina por una eventual carrera presidencial del primero. Golborne, según dice el medio oficial de la derecha chilena, La Segunda, fue aislado del grupo en más de una oportunidad, no fue considerado en todas las fotos y parte de la delegación bromeaba sobre su eventual candidatura con desparpajo, con gritos como Morel 2014!! y Golborne 2018!!. En fin, el mismo medio insiste que toda esta situación tendría muy molesto al Presidente Piñera, quien, evidentemente, mira estos hechos recelo pues no sólo lo opacan sino que son indicadores de displicencia respecto de las tareas que les fueron entregadas hace sólo 8 meses atrás.

De ahí se explica, entonces, las declaraciones del Senador Alberto Espina (también en La Segunda) respecto a la “conveniencia” de que aquellos que pretendan ser candidatos presidenciales abandonen sus responsabilidades ministeriales. ¿habla Piñera o Espina? Todos sabemos que esta no sería primera vez que ellos hacen la rutina de Melón y Melame.

Las declaraciones de Espina-Piñera estarían dirigidas especialmente a Golborne, Hinzpeter y Lavín, pero han surgido palabras de “apoyo”, al interior de la misma Alianza, para que estos tres sigan como Ministros. El Presidente de RN Carlos Larraín ha dicho que el cargo de Ministro sirve para potenciar a nuevos rostros, pero que es inconveniente plantear temas de sucesión presidencial tan tempranamente y el Diputado UDI Patricio Melero ha interpretado que el enojo de Espina es porque el Senador no aparece entre los listados de los presidenciables.

A ocho meses de Gobierno, en el cenit de las encuestas, el Gobierno y sus partidarios parecieran ser víctima del fervor de una fiesta, se han relajado y están perdiendo el sentido de urgencia con el que tanto se llenaron la boca.

Con tantos probándose la banda, con una oposición aparentemente desecha, la tarea para el Presidente no parece nada de fácil; así que si no toma la fusta y ordena las cosas, de su presidencia se hablará cada vez menos y de la que viene cada vez más.

martes, 9 de noviembre de 2010

Ahora, se busca a los culpables!!


Una encuesta telefónica dada a conocer esta mañana permite, por primera vez, medir el impacto que sobre el Gobierno y el Presidente de la República tiene la telenovelesca elección de la ANFP. Un 57% de los encuestados opina que sí existió intervención del propio Presidente Piñera o alguno de sus Ministros, un 38% cree que no.

Durante los últimos días el primer mandatario y su vocera habían levantado la voz para, con indignación, negar tal intervención calificando con fuertes epítetos a los que hasta ese momento realizaban esas acusaciones. En el éxtasis del enojo, como niño ofendido que ofrece combitos a la salida de clases, el Presidente de la República amenazó con querellas hacia quienes hicieron estas incómodas aseveraciones.

Pero ¿Quiénes habían hablado de intervención? Un furibundo conservador, columnista de El Mercurio, Hermógenes Pérez de Arce, denostado por todos los dirigentes de la Alianza por estos días. El Periodista deportivo Felipe Bianchi, quién dijo con fuerza que a él le constaban los llamados del Presidente, del Ministro Lavín y del Subsecretario de Deportes en orden a “articular” la lista de Segovia. La Senadora Soledad Alvear, miembro de una familia relacionada al fútbol, dio cuenta de testimonios de personas que le daban confianza, que hablaban de presiones de altas autoridades de Gobierno; en las últimas horas la Senadora comunicó que pedirá a estas fuentes autorización para ser identificadas por ella. El Diputado PPD, Pepe Auth, haciendo uso de la lógica elemental y relevando que el Presidente de la República es uno de los principales accionistas de Colo Colo, dijo que las “huellas” de éste estaban marcadas en la operación de desbancar a Mayne-Nicholls. Otros parlamentarios de la Concertación se han movilizado para crear una Comisión Investigadora que determine la existencia una eventual intervención. Ah! y el Diputado Gabriel Ascencio presentó un requerimiento a la Contraloría por las eventuales actuaciones del Presidente en estos eventos.

Pero el Diputado Auth no se ha quedado ahí, ha sugerido hacer una investigación al tráfico de llamadas de los teléfonos del Presidente Piñera para cotejar las aseveraciones de éste con la verdad de los hechos. Hace unas horas el Ministro Hinzpeter ha reaccionado enérgicamente conminando al Parlamentario a terminar con la majadería, en fin, pareciera que la discusión sube de tono y a la luz de las encuestas no se avizora un horizonte corto.

La elección de la ANFP ha provocado un hecho político tan inesperado como predecible. Inesperado porque para algunos el año político terminó con el rescate minero, luego de eso venía la discusión presupuestaria, discusión un tanto agreste para las grandes mayorías; luego venían la teletón, navidad, vacaciones y todo empezaba nuevamente en marzo. Sin embargo el efecto público que esta elección ha tenido en la sociedad chilena ha originado, desde una entidad privada como la ANFP, un conflicto público de intereses que cubren todos los ámbitos del país, alcanzando hasta La Moneda. Ha sido inesperado en cuanto a oportunidad y en cuanto al desarrollo de los hechos, hasta hace unas semanas atrás se disipaba toda incertidumbre y la reelección de Harold Mayne-Nicholls parecía asegurada. La irrupción de Segovia fue bastante inesperada, máxime cuando este mismo personaje entregó su apoyo al Presidente en ejercicio y en menos de 24 horas después levantó una alternativa a él.

Pero ha sido predecible también por un conjunto de situaciones, desde las conversaciones que el Subsecretario de Deportes realizó con dirigentes del fútbol en Sudáfrica en orden a construir una alternativa, más cercana al Gobierno, al interior de la ANFP; los desencuentros entre la directiva en ejercicio y el Presidente por la invitación a La Moneda; y el impasse del saludo – no saludo de Bielsa a Piñera. Todo eso hacía prever que en Palacio no mirarían con pasividad el proceso.

Pero pongamos las cosas en su sitio, cualquier Gobierno habría mirado con atención lo que ocurriría en la ANFP, más tomando en cuenta el gran apoyo popular que registraba la dupla Mayne-Nicholls y Bielsa. Una responsabilidad gubernamental es estar atento a todo proceso que pueda tener consecuencias públicas que alteren la convivencia nacional y este proceso eleccionario, claramente, podía hacerlo. Siempre debe haber un posición gubernamental, incluso para declarar que es un asunto de privados.

Esta actitud previa de La Moneda tenía, sin embargo, un problema que ha demostrado ser inmanejable para los asesores del Presidente. Esto es su condición de accionista de Blanco y Negro, su incontinencia verbal y telefónica y su falta de tino total en sus intervenciones.

La Moneda, a sabiendas que las acciones del Presidente en Colo Colo era un flanco débil, y en el supuesto que el primer mandatario, efectivamente, no hizo ninguna acción de intervención en este proceso eleccionario, debió protegerlo con señales inequívocas que mostraran su independencia. Pero, por el contrario, las cosas pasaron como pasaron y hoy el 57% de los chilenos cree que él intervino, y ,ojo, intervino “a favor de sus acciones y en contra de los intereses mayoritarios de Chile”. Uff!

Así que tanto enojo vaya primero al plano interno por lo poco previsores y después encáusenlo hacia los opositores que su pega de fiscalización hacen no más.

El Presidente no ha ayudado al control interno de la situación, sus amenazas de querellas y el uso de adjetivos poco amistosos en sus intervenciones ha dado cuenta de cierta desesperación que en vez de convencer sobre su prescindencia reafirman su incumbencia.

Por si fuera poco, en la memoria de todos ha renacido el recuerdo de lo que puede hacer Piñera con un teléfono en la mano…y cómo no se mide a la hora de alcanzar sus objetivos..la prudencia, claramente, no es su copiloto. En este caso, como en otros, el principal enemigo del Presidente es él mismo.

Ahora, esto de la intervención es un hecho muy peligroso. De comprobarse tal situación la cosa pasa de castaño oscuro. Perú y Bolivia han tenido episodios similares, aunque nunca tan evidentes como el de estos días y en ambos casos la FIFA ha advertido que la sanción que procede al país es la suspensión de su participación, en un periodo determinado, en eventos del fútbol internacional. Y eso sí que sería grave, sí que sería una herida propinada por un culpable imposible de olvidar.

jueves, 4 de noviembre de 2010

Bielsa en el corazón del pueblo...Segovia en el bolsillo de los de siempre


La aparición de Bielsa anoche en los medios con esa inusual conferencia de prensa marcará la historia de este proceso eleccionario de la ANFP. Las redes sociales reventaron, los medios escritos expresan la temperatura en sus portadas y la TV abierta cubre la noticia destacando la eventual partida del entrenador.

Las notas de resumen del proceso Bielsa, al momento que escribo estas líneas estamos a horas de la elección, tienen un tufillo necrológico. Los conteos de votos dan por perdedor a H. Mayne-Nicholls y son atingentes, por tanto, las notas con olor a muerto.

¿Cómo la elección de un organismo privado como la ANFP puede acaparar tanta relevancia? Bueno baste recordar que el Fútbol es pasión de multitudes, pero además hay que entender que aunque la Selección Nacional esté en la esfera de lo privado es, en realidad, de dominio público. Mucho recurso público, por lo demás, se destina a la construcción de estadios y otras obras relacionadas. Tan de dominio público es que el Presidente Piñera al regreso de Sudáfrica dispuso la visita de la Selección Nacional al Palacio de La Moneda, como si fuera extensión de alguna dependencia pública.

Pero además esta elección ha cobrado importancia por la politización de la misma.

En las calles del paseo Ahumada, el día de ayer, los manifestantes a favor de Harold Mayne-Nicholls entonaban un grito que lo dice todo “Jamás, jamás, jamás van al Estadio, son puros empresarios, el fútbol es pasión”. ¿Muy claro no?

El cántico resume el ambiente. Ambiente creado, entre otros, por el propio Presidente de la República. Conocida son las aseveraciones del columnista de El Mercurio, Hermógenes Pérez de Arce, en el sentido de que Sebastián Piñera habría llamado personalmente a uno de los eventuales competidores de Mayne-Nicholls para convencerlo de levantar una lista competitiva a este. El intempestivo anuncio de Jorge Segovia confirmaría el frenesí de autoridades que operaron para que Mayne-Nicholls no sólo tuviera competidores sino que perdiera esta elección. Muchas fuentes confirman los contactos del propio Subsecretario de Deportes ante a Segovia para confirmar el apoyo de La Moneda.

Agréguese la condición de empresario del Presidente y su calidad de accionista de la Sociedad Blanco y Negro, propietaria de Colo-Colo. Pero lo más decidor de todo esto es que en ninguna parte de la prensa se ha hecho una línea de desmentido por parte de La Moneda sobre los llamados del Presidente, ni se ha explicitado la prescindencia de Palacio de este proceso eleccionario.

No digamos que Mayne-Nicholls sea precisamente el “candidato del pueblo”, aunque también se gritó aquello en el Paseo Ahumada. Conocido por todos es su perfil más bien de centro derecha. Pero Bielsa si está “en el corazón del pueblo” como se escribió en Twitter en estas horas. Y el tema de fondo acá, para todos, es la continuidad o la partida de Bielsa.

Por eso la conferencia de prensa realizada ayer noche adquiere la importancia que tiene. En rigor el entrenador nacional sinceró las cosas, evidenció lo que estaba en juego y colocó todas las cartas sobre la mesa, aclaró la información que todo proceso eleccionario requiere para contar con toda legitimidad. A la argentina, con sinceridad desgarradora, con ironía y estilo…que bien le haría a nuestra política un poco más de este aire trasandino.

En las siguientes horas se aclarará todo y sabremos cómo le fue a Mayne-Nicholls, no más bien sabremos cómo le fue a Bielsa.

En La Moneda deberían ver con mucha atención este proceso, si Bielsa se va, cada penal errado, cada disputa de camarín, cada escándalo de farándula, cada punto perdido en las eliminatorias o en la copa América, implicará un castigo a un Presidente que tiene mucho que ver en el resultado de este día.

lunes, 25 de octubre de 2010

Comerme los zapatos…





Debo confesar que yo era de aquellos que ninguneaba todos aquellos discurso gubernamentales que hablaban de traspasar las líneas, de tomar las banderas “históricas” del progresismo y lanzar a la oferta pública medidas “ajenas” al etos político de la derecha chilena.

Yo era de aquellos que miraba con sorna ese discurso majadero del Presidente en donde se comparaba con el Gobierno de Aylwin, apelando a la unidad nacional para construir algo nuevo, para abrir una etapa distinta, un antes y un después, etc.

Yo era… o soy, estoy en etapa de construcción ¿ok?,.. de aquellos que pensaba que con suerte este Gobierno era un paréntesis, una excepción, casi un accidente. Sostenido por el estrecho margen con que la Alianza ganó estas elecciones, pensaba que los chilenos aplicaríamos, casi mecánicamente, las “correcciones” adecuadas y cansados de un Presidente hiperventilado devolveríamos la confianza al progresismo.

Pero hoy no estoy tan seguro de todo aquello y una pregunta de la Encuesta Nacional UDP 2010 me ha hecho considerar, muy seriamente, el comerme los zapatos por todos estos malos pensamientos.

Me refiero a : ¿A cuál de los siguientes gobiernos cree usted que se parece el gobierno de Sebastián Piñera?, un 48,1 % responde que a ninguno, un 13,2 % dice que con el de Augusto Pinochet , un 9,6% al de Michelle Bachelet, con el de Aylwin, Frei y Lagos, 4,7%, 5,1% y 2,7%, respectivamente. Un 16,6 % no sabe o no contesta.

Uff!... Casi la mitad de los encuestados cree, en definitiva, que este es un Gobierno nuevo. No es un Gobierno que sea la réplica de la Dictadura, ¿se acuerdan de ello?, es lo que muchos de los nuestros dijeron en campaña ¿recuerdan? O sea, cerca del 50% de los chilenos, según esta encuesta, no tiene temor a que este Gobierno se comporte como el Gral. Pinochet, por otro lado, cerca de un 22% cree que se parece a uno los Gobiernos de la Concertación. Todo mal.

Ello implica una serie de consecuencias. Una primera cuestión es que la estrategia implementada por una generación de la derecha chilena, en el sentido de desligarse de la Dictadura y de Pinochet en particular ha sido exitosa. Otra es que descoloca de cuajo toda estrategia política y electoral sobre la disyuntiva Democracia y Dictadura. A los progresistas este guarismo debiera dejarnos pensando, porque nos obliga a diseñar una oferta nueva, a levantar un nuevo discurso, a no apostar a los temores que ocasionaban los fantasmas del pasado.

Pero no todo en esta encuesta es miel sobre hojuelas para la Derecha. Ella misma arroja la siguiente información: la gran mayoría de los entrevistados, sin importar su estrato socioeconómico, piensan que las políticas implementadas por el Gobierno de Sebastián Piñera, beneficiarán a los sectores más acomodados del país. Es decir, podrán ser nuevos desde muchos puntos de vista y tener baja similitud con la Dictadura, pero siguen siendo un Gobierno de derechas y, peor aún,... para las derechas.

Dura esta afirmación, especialmente cuando muchos personeros de Gobierno afirman con entusiasmo que el accidente de Atacama marca un antes y un después de las relaciones de la Derecha con los trabajadores.

Esta mirada, de las tiendas de la Alianza, como partidos de clase es la verdadera tarea para la Derecha. Es cierto que se les hace más fácil cuando son desligados del ancla de la Dictadura, pero no basta con eso. Para la Concertación: luces de alerta, las cosas han cambiado y seguirán cambiando, es nuestro deber “leer” adecuadamente estos cambios. Entender que nuestro discurso, por muy vigoroso y lleno de convicciones que nos pueda parecer, a muchos puede sonar como añoso, atrasado, capturado en el pasado. A pensar, a pensar, a pensar

Publicado en Redaccion.cl

miércoles, 20 de octubre de 2010

Estos días…




Definitivamente, estos días no son para escribir la historia de la Concertación. No, no lo recomendaría. También he prevenido a muchos amigos de cerrar ojos y oídos a sondeos y encuestas, les he dicho que midan el tiempo que están frente a la TV de libre recepción y que traten de “ponerse al día” por medio de las redes sociales y medios electrónicos.

No son buenos días, tampoco, para criticar al Gobierno de Piñera, llamado así muy sagazmente por el Senador Pablo Longueira; puede Ud. aparecer como destemplado, sin tono, despechado y hasta poco patriota. No se le ocurra, siquiera, levantar la ceja derecha o mostrar suspicacia por las intervenciones gubernamentales respecto al rescate de los mineros, eso podría ser visto como un gesto de insensibilidad, o se le muestre como niño taimado, como un individuo incapaz de aceptar la derrota.

No, no son buenos días para ser oposición. Con Piñera convertido en Rockstar (literalmente) pavoneándose por Europa aprovechando sus 15 minutos de fama mundial, con la opinión pública obnubilada de exitismo, con medios sometidos al poder y al rating, en fin, no son buenos días para disentir.

A estas alturas, para asegurarme que Ud. termine de leer este texto, debo hacer la afirmación de rigor: estoy muy contento y orgulloso de haber rescatado a los 33 de Atacama y poder demostrar al mundo que tenemos compromiso con la vida y no escatimamos esfuerzos cuando ella está en peligro.

Pero, haciendo como que hablamos entre nosotros y que no estamos expuestos a explicar públicamente cada uno de nuestros juicios…. estoy “chato” de haber pasado por estos días. O sea he sentido vergüenza ajena de los papelones a los que nos somete nuestro gobernante, mostrando el papelito dichoso por todas partes, haciendo vanagloria de una rigurosidad chilena que no es verdad, mostrándose como un Presidente sin vergüenza, excesivamente expresivo y poco medido para hablar, “poco Presidente” si lo medimos con los estándares dejados por los últimos cuatro que detentaron el cargo.

Más coloquialmente, estoy hasta la tusa con la falta de prolijidad y estilo de este Gobernante. Hasta hace pocos años muchos nos reíamos sin límites por los “chascarros” de George W. Bush, sin dejar de preguntarnos cómo los americanos podían permitir tanta ramplonería y desafecto por los símbolos del poder y la institucionalidad republicana. Bueno, estos días tenemos que comernos nuestras palabras y reconocer que el país que creíamos ser no somos, así de simple.

Pero estos días no pueden continuar, es decir, no puede ser que aquellos que vemos las cosas desde un punto de vista diferente, que tenemos escrúpulos de exhibir ante el mundo un accidente que es expresión de nuestra precariedad laboral, que es reflejo de nuestro atraso y escaso compromiso de las autoridades con normas de protección hacia nuestros trabajadores; nos quedemos amurrados en una esquina mordiéndonos la rabia.

Es decir, al mismo tiempo que estos 33 eran rescatados 3 trabajadores de la minería y la pesca morían por accidentes laborales. Es cierto que el Gobierno ha atendido a este hecho y se ha comprometido con un plan que erradique esta realidad, pero...por sus obras los conoceréis y la experiencia nos indica que la Alianza, persistentemente ha rechazado reformas en ese sentido. Ahí es necesaria una oposición que fiscalice esta promesa y que abogue porque ellas sean reales y beneficiosas para quienes decimos representar.

Hay que aguantar el chaparrón y, aunque de repente sonemos a “aguafiestas”, hay que aterrizar las cosas y parar la borrachera.

No ayuda mucho, eso sí, que algunos sometidos por el contexto continúen rasgando vestiduras y exageren la autocrítica, legitimando el verdadero festín que funcionarios de Gobierno tienen al denostar día a día la obra de nuestros Gobierno.

Poco ayuda agachar la cabeza y aceptar la veracidad de una monserga que ha dominado estos días en nuestras filas: “este Gobierno de derecha durará a lo menos dos periodos”, renunciando siquiera a la lucha y a nuestra vocación de poder. Estos días han sido difíciles, que va, pero no pueden ser eternos, es necesario estar prestos a mostrar las cosas en su justa dimensión, levantando las voces y las manos para defender a los que confían en nosotros.

Está claro que los nuestros no fueron Gobiernos infalibles y quizás muchos pecamos de excesivo exitismo y soberbia, pero no por eso vamos a negar todo lo hecho. Es cierto que estos días no pueden aparecer los más adecuados para escribir la historia de la Concertación, pero también es cierto que el carrusel del desvarío debe ser frenado por alguien, los que nos escuchan, los que nos creen, nos están mirando, no los defraudemos.

Publicado en Porque Chile Late, el 21 octubre 2010